Messi se despide de la Selección: termina una era y empieza un desafío
Lionel Messi cerró su ciclo con la camiseta argentina el 6 de octubre, en el Monumental, con un gol y una victoria por 3 a 0 ante Benín. Tras 21 años de historia, su despedida abre una nueva etapa para el equipo nacional y una oportunidad para reflexionar sobre el acceso al deporte, la inclusión y la visibilidad del fútbol adaptado.
El final de una historia y el comienzo de otra
Hay partidos que se recuerdan por el resultado y otros que quedan en la memoria por lo que representan. El martes 6 de octubre, Lionel Messi disputó su último encuentro con la Selección Argentina en un amistoso frente a Benín, ante un Monumental colmado de hinchas que lo acompañaron desde el himno hasta el final.
La Argentina ganó 3 a 0. Nicolás Otamendi abrió el marcador, Nico Paz convirtió el segundo tanto y Messi selló el resultado de penal, con su gol número 126 con la camiseta nacional.
Sin embargo, el resultado quedó en segundo plano. La jornada marcó el cierre de una trayectoria de 21 años que transformó la historia reciente del fútbol argentino.
Messi debutó en la Selección en 2005 y se despidió con 208 partidos, la mayor cantidad de presencias en el equipo nacional, y como su máximo goleador. Su recorrido incluyó años de críticas y cuestionamientos, pero también conquistas que consolidaron su lugar en la historia: la Copa América 2021, la Finalissima de 2022, el Mundial de Qatar de ese año y la Copa América 2024.
El 31 de agosto había anunciado su retiro mediante una carta publicada en sus redes sociales. En ella explicó que la decisión, atravesada también por la muerte de su padre, Jorge, le provocaba dolor, aunque sentía que había llegado el momento de cerrar esa etapa.
¿Cómo sigue la Selección sin su capitán?
La despedida plantea una pregunta inevitable: ¿cómo se reorganizará el equipo sin su principal referente?
Durante más de una década, la presencia de Messi fue central en el funcionamiento de la Selección. Ahora, el cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni deberá encontrar nuevas alternativas de juego y acompañar la consolidación de jóvenes futbolistas, como Nico Paz.
No se trata solamente de reemplazar al número 10 en una posición dentro de la cancha. También será necesario construir nuevos liderazgos y sostener una identidad colectiva que permita afrontar los desafíos deportivos de la próxima etapa.
El legado también se juega en la inclusión
La influencia de Messi excede las estadísticas y los títulos. Millones de chicas y chicos crecieron siguiendo sus partidos, compartiendo frustraciones y celebraciones, y encontrando en el fútbol un espacio de encuentro y pertenencia.

Ese entusiasmo puede convertirse en una puerta de entrada al deporte. Pero para que el derecho a jugar sea una posibilidad real para todas las personas, hacen falta condiciones que vayan más allá de la inspiración que generan las grandes figuras.
Clubes, escuelas y espacios deportivos necesitan instalaciones accesibles, materiales adecuados y propuestas que contemplen las distintas necesidades de quienes desean participar. También es necesario reducir las barreras económicas y físicas que todavía limitan el acceso a la práctica deportiva.
En ese camino, el fútbol adaptado demuestra que existen otras formas de jugar, competir y representar al país. Los Murciélagos, la Selección Argentina de fútbol para personas ciegas, cuentan con una extensa trayectoria de logros, aunque reciben una difusión considerablemente menor que la del fútbol convencional.
Ampliar la visibilidad de estas disciplinas no implica restarle valor al fútbol tradicional, sino reconocer la diversidad del deporte argentino y el derecho de las personas con discapacidad a participar, competir y acceder a las mismas oportunidades de desarrollo.
Gracias, Leo. El desafío continúa
En el Monumental hubo lágrimas, canciones y una última ovación. Después del partido, la despedida continuó con música e invitados especiales.

Messi se retiró como protagonista de una historia que atravesó generaciones y dejó una huella profunda en la cultura deportiva del país.
Ahora comienza otra etapa para la Selección. Y también queda planteado un desafío para todo el fútbol argentino: conservar esa pasión colectiva y transformarla en más oportunidades para que todas las personas, con y sin discapacidad, puedan disfrutar del deporte, practicarlo y sentirse parte de él.